Es una enfermedad virótica infecciosa de los caballos, que produce una variedad de síntomas clínicos, especialmente aborto. La enfermedad se transmite tanto a través del sistema respiratorio como reproductor. En muchos casos, la enfermedad es asintomática o presenta síntomas similares a la gripe durante un breve período de tiempo. En el caso de yeguas preñadas, el aborto es frecuentemente el primer, y en ocasiones el único síntoma de la enfermedad. Si bien la enfermedad fue confirmada en diferentes razas equinas, el índice más alto de infección se detectó en trotones Standardbreds adultos. Esta enfermedad respiratoria, se transmite mediante la inhalación de partículas provenientes del exudado nasal de caballos gravemente infectados, lo cual suele suceder durante el traslado de los animales durante la venta de los mismos, o en exposiciones o carreras. También puede transmitirse en forma venérea durante el apareamiento, ya sea natural o mediante inseminación artificial. Cuando una yegua, caballo castrado, o potro sexualmente inmaduro contrae la enfermedad, el animal elimina el virus por vía natural y desarrolla una fuerte inmunidad a la reinfección. Por el contrario, los sementales infectados son muy susceptibles de convertirse en portadores del virus durante un largo tiempo, y en esa condición transmiten el virus a las yeguas durante el apareamiento. La yegua elimina el virus fácilmente, pero una yegua preñada infectada puede transmitir el virus al feto. Según lo avanzado que esté el embarazo, el feto puede infectarse, morir y ser abortado. Si el potrillo infectado nace, sólo vivirá unos pocos días.

Síntomas:
Muchos caballos no presentan síntomas. Cuando los síntomas se presentan en la fase aguda de la enfermedad, pueden manifestarse todos o cualquiera de los siguientes: fiebre, secreción nasal, pérdida de apetito, dificultad respiratoria, erupción cutánea, dolor muscular, conjuntivitis y depresión.
Otros síntomas clínicos son: inflamación alrededor de los ojos y secreción ocular, inflamación de extremidades, inflamación de genitales en sementales e inflamación de glándulas mamarias en las yeguas. Otro síntoma en las yeguas preñadas es el aborto.
En el caso de las yeguas, se debe sospechar su presencia si los síntomas respiratorios van acompañados de abortos, pero solo se puede confirmar mediante análisis.

Tratamiento:
No existe un tratamiento específico. Se recomienda reposo y, en ciertos casos, antibióticos, que pueden reducir el riesgo de una infección bacteriana secundaria. Los caballos adultos se recuperan completamente de la enfermedad clínica. En el caso de los sementales recuperados, el virus generalmente permanece en las glándulas accesorias, de modo que estos sementales portadores continúan segregando el virus durante años y siendo una fuente considerable de infección. Actualmente se dispone de una vacuna con virus vivos avirulentos, que es segura, eficaz y económica. La combinación de esta vacuna con el aislamiento de los animales vacunados para evitar el contacto con caballos no infectados puede prevenir la transmisión. Todos los caballos vacunados deben recibir vacunas auxiliares anuales para protegerlos contra la infección y, en el caso de los sementales, para prevenir el desarrollo del estado portador. En una o dos generaciones, estas prácticas podrían eliminar la población de sementales portadores.



Fuente:Enfermedades caballos