Cuando estamos en el momento preciso del salto, hay muchos caballos que rehúsan llevar a cabo la acción y muchas veces esta actitud hace que caigamos sin más ni más al piso y no solo nosotros ya que al frenar de un momento a otro puede hacerse mucho daño a sí mismo, es por esto que expertos aseguran que hay que analizar cuáles son las causas de este comportamiento para darle un tratamiento correcto.
Entre las principales causas de este evento está esta, el caballo ve que no puede con el obstáculo, que sobrepasa sus capacidades, aunque algunas veces si bajamos la altura del obstáculo hará lo mismo, es entonces cuando es el jinete el que falla.

La seguridad es un aliciente para nuestros caballos. El animal tiende a sentir todo lo que nosotros sentimos y si no estamos seguros de los que queremos hacer o si tememos que él no seguirá nuestras órdenes, de inmediato frenará siguiendo sus instintos y perdiendo la concentración. Entonces ante todo debemos confiar en él, él sabe lo que hace, ha sido entrenado para ello y como nuestro amigo entenderá que nada malo pasará. Si el caso es que el jinete tiene miedo de saltar por alguna caída anterior, debe realizarse un tratamiento para descartar que ocurra este evento de nuevo y para volver a confiar en los caballos.
El jinete y el caballo son un equipo, usted como jinete debe tener plena conciencia de lo que quiere hacer al lado de su equino, juntos pueden superar adversidades pero para eso hay que entenderse mutuamente y es seguro que el caballo ya lo está haciendo.