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  • Los caballos prehistóricos encogieron con el calor y crecieron con las épocas frías

    No hace mucho la BBC se hacía eco de la publicación aparecida en la revista "Science", un estudio desarrollado por científicos estadounidenses relacionando los cambios de tamaño de una especie de caballos que vivió hace millones de años y las transformaciones climáticas que se dieron en un espacio de miles de años. El caso es que el tamaño del cuerpo juega un papel crucial a la hora de enfrentarse al clima, de manera que cuando el tamaño es mayor se retiene más fácil el calor corporal y se combate mejor el frío.

    La razón de esto la encontramos en el hecho de que en cuanto más grande es un animal su cantidad relativa de área superficial expuesta al clima exterior disminuye para que haya menos "fugas de calor". Este comportamiento es ideal cuando se vive en lugares o épocas de bajas temperaturas. Y justo lo contrario, es decir, cuando se vive en épocas o zonas calientes, lo mejor ejn una áreas superficial expuesta al exterior grande, porque en este caso lo conveniente es evitar recalentarse y disponer de una mayor área por donde se vaya el calor. Conviene por lo tanto ser más pequeño cuando hace frío.

    La teoría de fondo de este planteamiento no es nueva, porque ya otras veces se ha relacionado la temperatura con el tamaño del cuerpo. Lo que ha ocurrido recientemente es que algunos descubrimientos han venido a fundamentar más y mejor la teoría.

    Ross Secord, paleontólogo en la Universidad de Nebraska, es uno de los autores del estudio y ha puesto de manifiesto el efecto que podrían haber tenido una serie de cambios climáticos en el tamaño de un caballo del pleistoceno, el sifrhippus sandrae. Se trata de un pequeño equino del tamaño más o menos aproximado de un perro de seis kilos, que apareció hace unos 56 millones de años.

    Pues bien, a pesar de tan reducido tamaño (nada que ver con el de los caballos actuales), todavía "encogió" más. Durante los siguientes 130.000 años, durante el periodo conocido como Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno, durante el cual las temperaturas globales del planeta subieron hasta 5 grados, estos pequeños equinos se hicieron aún más pequeños, algo así como gatos de 4 kilos.

    Posteriormente, los caprichos de la naturaleza recorrieron de nuevo el camino inverso. Unos 45.000 años después crecieron nuevamente hasta alcanzar los siete kilos. Y podemos decir que este camino de crecimiento fue lento, pero imparable, debido a los cambios climáticos posteriores.

    Las investigaciones publicadas a las que aludimos "pone de relieve la importancia de la temperatura en la evolución, y particularmente en la evolución de los mamíferos", en palabras de la profesora de biología en la Universidad de Albuquerque en Nueva México Felisa Smith, en un artículo de la revista "Scientific American".

    Como los científicos que investigaban el tema carecían de esqueletos completos de los animales para poder comparar, se valieron de sus dientes molares. Los dientes provienen de un área rica en fósiles en Wyoming, Estados Unidos, y son parte de una colección de la Universidad de Florida. Esta colección ha sido el punto de partida y ha permitido determinar el tamaño de 44 caballos adultos.

    La científica Felisa Smith ha apuntado en la revista que "aunque sabíamos que la temperatura podía establecer un máximo para el tamaño corporal", estos descubrimientos revelan y detallan un mecanismo que muestra "cómo los animales responden a una temperatura concreta, en un lugar concreto, en un momento específico".
    Este artículo fue publicado originalmente en el tema del foro: Los caballos prehistóricos encogieron con el calor y crecieron con las épocas frías iniciado por Gume Ver mensaje original