Los caballos pueden desarrollar miedos que nos son muy difíciles de entender a los seres humanos, para ellos, el hecho de separarse de la manada e irse con una persona puede significar una tragedia. Es por esto que el vinculo que se debe generar entre ambos debe ser tanto o más fuerte que el que el animal tenía con los miembros de su grupo.
Para que esa relación sea así de natural debe haber mucho respeto entre ambos, el caballo debe entender que sus horarios son respetados y que el hombre lo está cuidando para que vivan en armonía.
Para que el caballo se comporte dócilmente a nuestro lado y ceda a lo que le pedimos debemos premiarlo, de alguna manera entre su manada los miembros se recompensan o se castigan, no debemos alejar al animal de ese paradigma en el que se ha desarrollado.
Lo ideal sería llegar y compartir con nuestro animal, agarrarlo fácilmente mientras se encuentre pastando y montarlo sin ningún problema, pero al contrario de esto, muchas veces es todo uyn sufrimiento este proceso ya que no se deja agarrar como explicándonos que es libre y puede hacer lo que él quiera. Esto puede pasar mucho como poco, depende obviamente del caballo y depende también del hombre.
Recordemos que los equinos tienen instinto gregario y que por más que queramos la mayoría de las veces van a querer seguir en una manada en lugar de ser animales domésticos, animales al servicio del hombre. Reflexionemos entonces acerca de la función que vamos a llevar en su vida y fortalezcamos nuestros vínculos con él.