Los ponis Connemara son animales criados para competiciones deportivas, pues son portadores de un increíble potencial. A pesar de su pequeño tamaño, son magníficos para las pruebas de salto, por su gran habilidad y rapidez para esta disciplina, así como para las cacerías de zorros, aunque también se desenvuelven bien en otras áreas, como el enganche deportivo.

Frecuentemente rinden más que otros caballos mucho más grandes, por su mayor potencia y por su agilidad. Morfológicamente, sus espaldas, adecuadas para la silla, los hacen ideales para la práctica del salto.

Además, poseen unos cascos excelentes y un paso muy seguro que los hace muy cotizados entre los jinetes más novatos. Son muy apreciados también como ponis para niños, aunque suelen ser excelentes mascotas para todas las edades porque se encuentran entre las razas de ponis más grandes. Además, su mantenimiento no es complicado, pues no necesitan una dieta muy rica para mantenerse saludables y en buen estado de forma. Con estos precedentes, se exponen algunas de las razones por las que Irlanda exporta a Europa grandes cantidades de ponis de raza Connemara.

En un país tan amante de las tradiciones como Irlanda, el pasado lo convierte en algo muy valido en nuestros días. Los irlandeses reconocen al Connemara por su velocidad, fuerza, durabilidad y por un temperamento entusiasta. Los granjeros llevaban una vida muy sacrificada, con muchos hijos que alimentar, y el caballo pasaba a ser uno más de la familia. Estos ponis, usualmente, arrastraban arados o carros y trabajaban de sol a sol bajo extremas condiciones climáticas.

Fuente: Poni de Connemara, orgullo de la vieja Irlanda | TrofeoCaballo.com